author image

Ignacio Beamonte

Divulgador y Asesor de salud con más de 40 años de experiencia.

  • Lun a Sáb 9a.m. a 7p.m. | Dom 12a.m. a 4p.m.

Tel.

(646) 176-1005 y 176-1040

Dirección

Ave. Espinoza #246, Col. Obrera. CP 22830

Archivos de categorías: Nutrición aplicada

Algas marinas, alimento a la medida del mexicano 

Las algas, al igual que los mexicanos, trabajan duro para sobrevivir en un medio siempre cambiante. Y lo logran produciendo compuestos y nutrientes que les permiten mayor adaptación, flexibilidad y tolerancia al estrés, y al comerlas, nos transmiten esas mismas capacidades. 

Por su riqueza nutricional y su simplicidad, las algas son el alimento más básico y completo obtenible en el planeta, y ha sido consumido por la humanidad desde hace milenios. 

Para que tengamos una idea del significado que tiene consumir estos prodigiosos vegetales marinos, aquí una recopilación de beneficios debidos a su concentración de nutrientes. 

1.- Cabello lustroso y abundante (minerales y aminoácidos). 

2.- Mente ágil (minerales, aminoácidos como Asparagina que energiza el cerebro y mejora nerviosismo, ansiedad y depresión).

3.- Piel saludable y reducción de la velocidad de envejecimiento (carotenoides, ficocoloides, minerales y aminoácidos). 

4.- Visión y humedad de ojos (antioxidantes, pro-vitamina A).

5.- Salud de encías (vitamina C y precursores del colágeno). 

6.- Dentadura fuerte (minerales–hasta 26 veces más Calcio que la leche).

7.- Tiroides funcional (Yodo orgánico). 

8.- Prevención de problemas respiratorios (propiedades antivirales). 

9.- Prevención de alergias e infecciones (compuestos anti-inflamatorios y moduladores inmunológicos). 10.- Fortalecimiento inmunológico (complejo poli-nutricional yodurado y ficocoloidesinmunotónicos). 

11.- Poderoso antioxidante. 

12.- Reducción del riesgo de cáncer (inhiben crecimiento anómalo hasta 95%). 

13.- Suprime crecimiento tumoral (combinación yodo orgánico y aminoácidos reduce quistes y fibromas mamarios). 14.- Incrementa energía disponible (propiedades desestresantes y defatigantes). 

15.- Fortalece regeneración celular (retarda envejecimiento por su diversidad fitoquímica).

16.- Reduce presión arterial elevada (riqueza en magnesio y potasio). 

17.- Nutre y limpia sistema cardiovascular (sulfuros quelantes, ficoSícgoalnooids es y ácidos grasos esenciales).

18.- Normalizan niveles de colesterol. 

19.- Apoyan estructura ósea fuerte y articulaciones flexibles (magnesio). 

20.- Masa corporal magra (ácidos grasos esenciales, fibra mucilaginosa, bajas calorías, y muchos minerales, fomentan un cuerpo bajo en grasa). 21.- Salud y regularidad digestiva (fibras solubles mucilaginosas). 

22.- Salud hepática (previenen depósitos grasos y sobrecarga tóxica). 

23.- Desintoxicación de metales pesados y otros contaminantes (minerales quelados, grupos sulfurosos y ficocoloides los atrapan y desactivan). 24.- Disipación de celulitis (liposolventes y liporrágicas). 

25.- Equilibrio de Ph (restablecen alcalinidad neutralizando ácidos metabólicos y sustratos patogénicos). 26.- Mayor funcionalidad renal (promueven balance electrolítico). 

27.- Prevención de problemas de próstata. 

Las Algas Marinas son la última frontera para recuperar la salud y nutrición perdidas porque los suelos se ha empobrecido (hoy se necesitan 26 manzanas para obtener el mismo hierro de una manzana de 1920); los alimentos industrializados son una tragicómica simulación de los originales; la dieta chatarra, la contaminación, y el estrés son agresores permanentes. 

La vida en el planeta solo es posible en el mar. Somos un recipiente donde viven células en el ambiente marino original, y su salud depende de mantener el océano interior limpio y rico en nutrientes. Las algas marinas son nuestra conexión con ese origen y consuirlas regularmente nuestra cartilla natural de vacunación contra la enfermedad.

Miso: Sanarte comiendo

Su origen es chino, pero se perfeccionó en Japón en el siglo VII, y hace unas décadas llegó a occidente. El miso es pasta de soya fermentada y de sabor salado. 

Es de consistencia cremosa, rica en aroma y compleja en matices de sabor. Es muy buen acompañante en sopas, caldos, cereales y legumbres. 

 Para usarlo bastará con disolver una o más cucharaditas de miso a la sopa cuando vayamos a tomarla, nunca antes, porque no debe hervir, ya que perdería sus enzimas vivientes que son las que le otorgan sus propiedades medicinales. 

Virtudes:  

  • Depurativo, desintoxicante. 
  • Antioxidantes y antienvejecimiento. 
  • Favorece la digestión, muy bueno para personas que tienen gases frecuentes, acidez, reflujos, etcétera. 
  • Promueve el crecimiento de la flora intestinal, es decir, de las bacterias probióticas que nos ayudan a hacer la digestión de los alimentos ingeridos. 
  • Expulsa del cuerpo las radiaciones procedentes de los rayos X o de escapes nucleares, de hecho la sociedad japonesa que consumió soja y otros alimentos macrobióticos  no murió en las explosiones de Hiroshima y Nagasaki. 
  • Alcalinizante , elimina la acidez causada por comida rica en alimentos como carne, queso, pescado, lácteos, embutidos, grasas saturadas (animales). 
  • La pasta viene en una bolsa hermética, una vez abierta se puede observar en el frigorífico varios meses, cerrarlo con una pieza para que no se seque. 

Es aconsejable tomar el miso siempre antes de las comidas principales, para preparar el estómago para una buena digestión, para ello prepararemos un caldo  vegetal: echamos en una olla bastante agua y las verduras elegidas troceadas en trocitos pequeños, por ejemplo, cebolla, judías verdes, zanahorias, puerros, apios, etcétera.  

También un trozo de alga y un poco de sal marina, los hervimos a fuego lento,  durante un par de horas. Cuando esté hecho y vayamos a comer, calentamos lo que vayamos a tomar y lo ponemos en el cuenco junto a la cucharadita de miso, la disolvemos y … ¡a comer!, ya verás cómo te encanta.